Carlos Cano: «Nadie inventa nada desde el desprecio y la ignorancia»

Las palabras le desbordan, salen aturrulladas y poéticas de su boca, casi con un ritmo musical. Porque eso queda cuando se habla con Carlos Cano, una sonoridad difícil de transcribir y explicar, un cúmulo de sensaciones que expresa a través del lenguaje pero que parecen pronunciadas para ser escuchadas como si las cantara.

El cantautor granadino presentó la noche del lunes en Sevilla su nuevo trabajo discográfico, De lo perdido y otras coplas, el segundo álbum que junto a La copla, memoria sentimental completa su revisión personal de la copla, desde la II República a la transición democrática.

Algunos artistas sostienen que este género llena teatros, pero luego el público no compra los discos.

Carlos Cano: Creo que la gente no compra discos en general, salvo cuando están de moda. Si se pone de moda el rap, el blues, el jazz, la copla o el tango, se compra. La responsabilidad de los discos suele ser la de las canciones y los cantantes. Las buenas coplas aunque sean mal cantadas venden. Y también la personalidad del artista hace mucho.

Nosotros, los músicos, no tenemos la fórmula para saberlo y ojalá no se sepan nunca las razones, porque se habría acabado con la magia de la creatividad y estaríamos más manipulados por las casas discográficas.

«El éxito no es la cantidad, sino la calidad»

Usted da por cerrada su revisión de la copla. ¿Qué falta en su antología musical?

Carlos Cano: Todo lo que está por hacer. Mucha vida, muchos amores, alegrías y, sobre todo, reposo. Cuando regresé de Nueva York hace más de cinco años volví con la sensación de que lo más importante de mi vida estaba por pasar. Tengo una inmensa curiosidad por la vida que me queda. Contar y traducir a los tres minutos y al verso las cosas que sueño, que me preocupan, que pasan y me duelen.

No me interesa el éxito comercial, si vendo más o menos. Eso es importante porque puede sostener a otras cosas, a tus amigos, las oficinas, al negocio discográfico, pero yo no me muevo por eso. Un amigo suele decirme ‘árbol que crece demasiado lo derriba el viento‘. El éxito no es la cantidad, sino la calidad.

«No podemos caer en la frivolidad de pensar que lo moderno es la forma»

¿Cree que la copla tiene futuro?

Carlos Cano: Creo que se puede cantar de una manera contemporánea. El futuro de la copla está en la creatividad y en escribir con talento. Primero hay que conocer a través de la memoria y después analizar el mundo, adaptarla a lo que ocurre. La cultura es asimilación y visión hacia adelante. Me parece que la pérdida de la memoria es grave en la música, porque nadie inventa nada desde el desprecio y la ignorancia. Ahora se hacen muchas fusiones, pero no pueden hacerse a la ligera, algunas son más producto de la violación que de la moda. Si no se avanza recordando, se tropieza.

Eugenio D’Ors decía que todo lo que no es tradición es plagio. Los pensamientos y las ideas se expresan y transmiten a través de la tradición. No podemos caer en la frivolidad de pensar que lo moderno es la forma. La forma sin contenido no sirve para nada, es pura moda para consumir. En eso se encubren falsos artistas, algunos manipulados y otros de forma consciente. Es mera moda y mera pose.

Lorca decía que tres cosas hay en la vida: la vida, el amor y la muerte. Sólo eso, y si no está presente, algo falla.

* Entrevista por María José Carrasco publicada en El País, el sábado 21 de octubre de 2000

 

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