La hora violeta
No los leo siquiera para no perder el tiempo en criticarlos: sus escuelas de verano. Es la hora de la soledad. Busca un refugio en la montaña y aliméntate de raíces, hiberna, rumia, después de la tempestad viene la calma. Cuando los intelectuales prefieren la gloria a la verdad, el futuro está en la chusma.

